Una explosión derivada de una toma clandestina de combustible en Coyotepec, Estado de México, generó la movilización del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y elementos de Petróleos Mexicanos (Pemex). El siniestro ocurrió durante la madrugada y alarmó a los habitantes de la zona debido a la intensidad de las llamas.
De acuerdo con los reportes preliminares, la emergencia fue ocasionada por actividades de extracción ilegal de hidrocarburos, conocidas como huachicol, lo que desencadenó el incendio. Tras el estallido, personal militar y de seguridad acordonó el área para evitar riesgos mayores, mientras los equipos especializados de Pemex realizaron labores de contención y sofocación.
Testimonios de vecinos señalaron que el estruendo se escuchó a varios kilómetros a la redonda, lo que generó pánico entre las familias cercanas. Hasta el momento no se han confirmado víctimas mortales, aunque las autoridades mantienen bajo investigación la magnitud de los daños.
Las fuerzas federales permanecen en la zona para garantizar la seguridad de la población y evitar nuevos incidentes. La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación para dar seguimiento al caso y deslindar responsabilidades por el presunto delito de sustracción ilegal de combustibles.
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