El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado a la baja sus proyecciones de crecimiento económico para México en 2024, situándolas en un 2.4% del PIB. Esta cifra representa una reducción de tres décimas respecto a la estimación anterior, y se produce en el último año de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
La revisión se basa en datos más recientes y en el informe de perspectivas económicas globales presentado este martes en Washington, durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. Según el FMI, la economía mexicana mostró resultados más débiles de lo esperado a finales de 2023 y principios de 2024, atribuidos a la contracción del sector manufacturero.
Además, el Fondo pronostica que el crecimiento del PIB mexicano en 2025 será del 1.4%, una décima menos de lo pronosticado en enero pasado. Esta perspectiva indica una desaceleración progresiva de la economía mexicana, tras un crecimiento del 3.2% en 2023.
El FMI también prevé que la política fiscal más restrictiva que se espera implementar en México influirá en un menor crecimiento en 2025. En cuanto a la inflación, se espera que mejore respecto al ejercicio pasado (5.5%) y se sitúe en un 4% en 2024 y un 3.3% en 2025.
La tasa de desempleo se espera en un 2.8% para este año y en un 3.2% para el próximo. Por otro lado, para la región de América Latina y el Caribe, el FMI proyecta un crecimiento del 2% en 2024 y del 2.5% en 2025.
El FMI destaca que, aunque el mundo ha evitado una recesión y el sistema bancario ha demostrado resiliencia, se espera que la menor demanda de materias primas exportables y las altas tasas de interés impacten en la región, que deberá hacer ajustes fiscales para equilibrar sus presupuestos.