Jaime Arturo Ruiz | @
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- Una nueva serie de recorridos para explorar el paisaje desde la historia, la arquitectura, la botánica y la cultura del territorio.
- Por primera vez, el Festival Flores y Jardines (FYJA) lanza “Inmersiones FYJA 2026: Miradas del jardín mexicano: casa, ciudad y territorio”, un programa de recorridos guiados que propone una aproximación multidisciplinaria al paisaje.
A través de la historia, el arte, la arquitectura y la biodiversidad, esta iniciativa busca replantear la forma en que se perciben y habitan los espacios verdes en México.
Los recorridos se llevarán a cabo del 21 de marzo al 12 de abril de 2026 en distintos puntos de la Ciudad de México y su zona metropolitana, consolidando a FYJA no solo como un festival estético, sino como una plataforma de reflexión cultural y territorial.
El jardín como archivo vivo
Bajo el eje curatorial “El Jardín Mexicano”, esta edición de Inmersiones plantea al jardín como una construcción compleja: un archivo vivo donde convergen memoria histórica, conocimiento botánico, prácticas sociales y diseño contemporáneo. Lejos de entenderse únicamente como un espacio ornamental, el jardín se presenta como un territorio dinámico que articula relaciones entre naturaleza y cultura.
En este sentido, los recorridos no se limitan a la contemplación, sino que invitan a una lectura crítica del paisaje. Museos, parques históricos, jardines privados, zonas arqueológicas y proyectos urbanos funcionan como nodos de una narrativa que explora la evolución del entorno y su impacto en la vida cotidiana.
Cada experiencia será guiada por especialistas en historia, arquitectura, arqueología y paisaje, quienes ofrecerán interpretaciones que integran dimensiones estéticas, ecológicas y sociales del territorio.
Recorridos: entre la observación y la experiencia
El programa abre el sábado 21 de marzo con “El jardín mirado. Arte, botánica y paisaje urbano”, un recorrido que explora la relación entre representación artística y գիտocimiento científico del entorno. La experiencia inicia en el Museo Kaluz con la exposición El jardín de Velasco, centrada en los estudios botánicos de José María Velasco, fundamentales para la construcción visual del Valle de México en el siglo XIX.
La visita se extiende hacia la terraza del museo, donde el proyecto Observatorio urbano de Entorno Taller propone una lectura contemporánea de la ciudad mediante composiciones vegetales y recursos gráficos que reinterpretan el paisaje urbano como un sistema interconectado. Guiado por el historiador César David Martínez Bourget, el recorrido articula pasado y presente en una narrativa que conecta arte, ciencia y urbanismo.
Por su parte, el viernes 27 de marzo, “Íntimo: Paisajes urbanos, jardines vivos y territorios del alma” plantea una experiencia más introspectiva. En el entorno volcánico del Pedregal, los participantes conocerán iniciativas comunitarias de restauración ecológica que han revalorizado el uso de especies nativas en espacios urbanos.
El recorrido culmina en el Jardín Amparo, un espacio que trasciende la noción tradicional de jardín doméstico.
Inspirado en el Castillo Interior de Santa Teresa de Ávila, este proyecto transforma el paisaje en una metáfora espiritual y autobiográfica, donde la vegetación y la geometría se convierten en dispositivos de contemplación. La experiencia será guiada por Herminia Torres y Amparo Espinosa Rugarcia, figuras clave en la resignificación del jardín como espacio de memoria y expresión personal.
Paisaje, comunidad y futuro
“Inmersiones FYJA 2026” se inserta en un contexto urbano donde la relación con el entorno natural se vuelve cada vez más crítica. Frente a los desafíos ambientales y sociales contemporáneos, el programa propone repensar el paisaje no solo como escenario, sino como agente activo en la construcción de comunidad y bienestar.
A través de estas rutas, FYJA impulsa una mirada sensible y compleja del territorio, donde el jardín se revela como un punto de encuentro entre disciplinas, generaciones y formas de habitar. La iniciativa abre así un espacio para el diálogo entre tradición y contemporaneidad, entre lo íntimo y lo colectivo, posicionando al jardín mexicano como una expresión cultural en constante transformación.