La Fuerza Aérea Mexicana anunció la compra de una segunda aeronave de transporte táctico C-130J-30 Super Hércules a la empresa Lockheed Martin, transacción que fue felicitada por la Embajada de Estados Unidos en México como un avance en la alianza estratégica y la cooperación bilateral de seguridad en la región. El pedido se concretó ocho meses después de la adquisición de la primera unidad a principios del presente año, lo que convirtió al país en la primera nación latinoamericana en integrarse a la flota global de este modelo.
El acuerdo representa un proceso de modernización para las Fuerzas Armadas, las cuales han operado la familia de aeronaves Hércules durante más de cincuenta años. La versión C-130J-30 se distingue por ser una variante extendida que añade 4.6 metros al espacio de carga, lo que le permite mover alrededor de 20 toneladas métricas, transportar hasta 128 militares o 92 paracaidistas, y alcanzar velocidades aproximadas de 660 kilómetros por hora a más de 6,700 metros de altitud gracias a sus motores turbohélice Rolls-Royce.
La institución militar optó por este modelo frente a otras alternativas internacionales como el Embraer C-390 Millennium debido a la continuidad operativa, infraestructura previa y logística acumulada por las tripulaciones nacionales. Actualmente, las unidades activas de generaciones anteriores pertenecientes a esta línea se encuentran adscritas al Escuadrón Aéreo 302 ubicado en la Base Aérea de Santa Lucía.
Aunque los detalles sobre el costo final de la transacción y las fechas exactas de entrega de las aeronaves no han sido precisados por las autoridades ni por el fabricante, la representación diplomática estadounidense destacó que la transacción comercial consolida los lazos económicos y de defensa entre ambas naciones.