En una carta dirigida al juez Brian Cogan, el exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, se ha declarado inocente de los cargos que lo vinculan con el crimen organizado, a pocas horas de conocer su sentencia. En su misiva, García Luna insiste en que su estilo de vida no ha sido ostentoso y solicita la posibilidad de regresar pronto con su familia.
García Luna, quien enfrenta una condena mínima de 20 años, ha pasado casi cinco años encarcelado en condiciones de aislamiento que él describe como inhumanas. En su carta, enfatiza su compromiso con la lucha contra el narcotráfico y argumenta que ha sido víctima de un sistema que, según él, busca desmantelar el Poder Judicial en México por orden del actual presidente.
El exfuncionario se presenta como un hombre de familia que proviene de una clase media trabajadora, agradeciendo a sus padres por haberle inculcado valores de respeto y honor. A lo largo de su vida, dice haber dedicado tiempo a sus hijos, quienes han logrado destacarse académicamente, y se muestra orgulloso de su trayectoria profesional en el ámbito de la seguridad y la inteligencia.
García Luna también critica lo que considera un ataque político por parte del gobierno mexicano, señalando que su encarcelamiento es parte de un esfuerzo para silenciar a aquellos que han combatido a aliados del poder actual vinculados al narcotráfico. Asegura que México atraviesa una "gran convulsión" y que esto representa una amenaza para la democracia y las libertades individuales en el país.
García Luna lamenta no haber podido estar presente en momentos significativos de la vida de sus hijos, como sus graduaciones. Además, menciona la pérdida de dos hermanos durante la pandemia y el impacto que esto ha tenido en su familia.
Concluye su carta pidiendo consideración al juez para que su sentencia tenga en cuenta no solo su trayectoria, sino también la supuesta desinformación proveniente del gobierno mexicano y los testimonios de testigos que él califica de criminales. García Luna, que ha trabajado en programas educativos y de rehabilitación dentro del penal, se muestra esperanzado en regresar a una vida normal y continuar su compromiso con la sociedad.