La buena noticia: Inflación muestra señales de contención o retroceso
La mala: El camino para tenerla bajo control será largo
Este jueves se anunció que la inflación en Estados Unidos cayó a 7.7 por ciento interanual en octubre, desde 8.2 de septiembre; se trata de su nivel más bajo desde enero de 2022, una señal de que las medidas del banco central estadunidense (Fed) pueden estar dando resultado.
En el mes, la variación de precios subió ligeramente 0.4 por ciento, igual que en septiembre, según el índice de referencia IPC publicado este
jueves por el Departamento de Trabajo.
En este contexto, la caída de la inflación fue más fuerte de lo esperado, ya que los analistas estimaban 0.6 por ciento en el mes y 7.9 por ciento anual.
La desaceleración de la inflación podría ser una señal de que las medidas tomadas por la Fed para combatirla finalmente estarían comenzando a dar sus frutos.
Mientras tanto en México, la inflación también parece ceder terreno a partir de octubre, mes en el que registró una variación anual de 8.41 por ciento, menor a la del mes pasado, según reportó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De esta manera, el nivel de inflación bajó luego de dos meses de ubicarse en 8.70 por ciento, aunque se mantiene en sus niveles máximos en más de dos décadas.
El camino es largo
Este último dato en el caso de México, y de muchos países más, dejan claro lo que vendrá los meses siguientes: un camino tortuoso y largo para lograr su control.
En este sentido, es lógico lo que hace unos meses hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) al sugerir a los bancos centrales del mundo tomar acciones contundentes contra la inflación.
El organismo sugirió no postergar la estrategia de endurecimiento de la política monetaria ante la persistente inflación, pues argumentó que será mucho más costoso demorar las acciones requeridas.
De acuerdo con los expertos del organismo, el endurecimiento de la política monetaria (alza de tasas) y una comunicación clara sobre la estrategia de aumentos “seguirá siendo esencial para preservar la credibilidad que los bancos centrales han ganado a base de mucho esfuerzo”.
El FMI ha sido contundente al señalar que “el aumento de precios sigue reduciendo el nivel de vida en todo el mundo y la máxima prioridad de las autoridades económicas debería ser el control de la inflación”.
Si bien reconocieron que “el endurecimiento de la política monetaria tendrá costos económicos reales, retrasarlo no hará sino exacerbarlos”.
Estas advertencias tienen sentido porque el costo de aplazar el endurecimiento de las tasas ante la persistente escalada de precios, será tener una inflación inercial.
Una inflación inercial se presenta cuando los agentes económicos se anticipan a la inflación que suponen vendrá, e imponen sobreprecios.
El FMI precisó que los países que han registrado presión persistente al alza en la inflación y en la inflación subyacente, son los que tendrían que tomar estas medidas contundentes en la política monetaria.
Asimismo, el FMI estimó que la inflación se mantendrá presionada en la mayoría de los países del mundo y podría mantenerse hasta 400 puntos arriba del rango superior fijado por los bancos centrales hacia fin de año.
Si bien la inflación está al alza en todo el mundo, su control dependerá de las medidas que se tomen en cada región.
En Estados Unidos por ejemplo parece haber tomado una trayectoria bajista, sin que ello signifique el final de las presiones y que no haya eventuales repuntes; en Reino Unido parece que no está todavía bajo control, y en Europa en general. En Asia todavía se observan repuntes.
En general, la inflación muestra señales de contención, al parecer no subirá mucho más en los países y regiones en donde sube, pero tampoco hay garantías.
En todo caso, la inflación tardará en estar bajo control, eso es un hecho. Los cálculos de los analistas consideran que este fenómeno estará plenamente a la baja a finales del año siguiente, siempre y cuando no surjan imprevistos. Eso desde luego incluye a México.