El senador Gerardo Fernández Noroña respondió a las críticas generadas en redes sociales por la compra de una casa valuada en 12 millones de pesos, al afirmar que no tiene “ninguna obligación personal de ser austero” y que adquirió la propiedad mediante un crédito.
Durante una conferencia de prensa, el legislador explicó que su estilo de vida austero en el pasado no fue una decisión, sino una consecuencia de la falta de ingresos. “Yo era franciscano porque estábamos fregados económicamente, no porque quisiéramos. Hoy, con mi salario, tengo la posibilidad de pagar una casa a crédito”, afirmó.
Fernández Noroña detalló que la residencia, ubicada en Tepoztlán, Morelos, primero la rentó durante la pandemia y posteriormente decidió comprarla. No obstante, evitó dar información sobre el monto de los pagos mensuales, el plazo del crédito o la institución financiera que lo otorgó. “Podría dar esos datos, pero no lo haré. Lo que sí es claro es que la operación está ante notario público y cualquiera puede verificarla”, sostuvo.
El legislador también cuestionó a otros senadores por lo que consideró inconsistencias en sus declaraciones patrimoniales. Señaló casos como el del priista Manuel Añorve y el panista Ricardo Anaya, quienes reportaron no tener propiedades. Incluso ironizó sobre Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del PRI, al decir que “no tiene bienes inmuebles ni vehículos, pareciera que llega al Senado en Uber o Metrobús”.
Ante cuestionamientos sobre legisladores de su propio partido, como Andrea Chávez, quien también declaró no poseer bienes, Fernández Noroña respondió que cada funcionario debe hacerse responsable de sus declaraciones.
La polémica surge en un contexto donde la austeridad ha sido una de las banderas políticas de Morena, partido con el que el senador mantiene cercanía, lo que ha intensificado el debate en torno a la congruencia entre el discurso y el patrimonio de los legisladores.