La activista francesa Gisèle Pelicot, de 72 años, regresó este lunes al tribunal de Nimes, casi un año después de haber logrado una sentencia histórica que condenó a 51 hombres por haberla violado o agredido sexualmente. En esta ocasión, el proceso se reanuda luego de que uno de los condenados apelara su sentencia.
Pelicot, considerada un símbolo de la lucha feminista internacional, llegó al recinto judicial entre aplausos y muestras de apoyo de decenas de personas que la esperaban con pancartas que decían “Basta de violaciones” y “Violadores, la vergüenza”. Vestida con una chaqueta rosa y acompañada por su hijo Florian, evitó dar declaraciones a la prensa antes de ingresar al tribunal.
El acusado, identificado como Husamettin Dogan, comparece en libertad y enfrenta cargos por violación. Durante el primer juicio, celebrado en diciembre pasado, fue condenado a nueve años de prisión; sin embargo, con la reapertura del caso, podría recibir una pena de hasta 20 años. Dogan, de 44 años, ingresó de manera discreta al tribunal, con el rostro cubierto y apoyado en una muleta.
La sesión fue presidida por el magistrado Christian Pasta, quien dio inicio a la audiencia poco después de la llegada de Pelicot. La víctima estuvo acompañada por sus dos abogados y rodeada de un amplio contingente mediático: más de un centenar de periodistas de diversos países se acreditaron para cubrir el juicio, reflejo del impacto global de su historia.
El caso de Gisèle Pelicot conmocionó a la opinión pública en diciembre de 2024, cuando un tribunal de Aviñón sentenció a su exesposo, Dominique Pelicot, a 20 años de prisión por haberla drogado con ansiolíticos entre 2011 y 2020, permitiendo que decenas de hombres la violaran mientras dormía. De los 51 implicados, 50 fueron condenados a penas de entre 3 y 15 años de cárcel, aunque inicialmente 17 apelaron la resolución. Finalmente, solo Dogan decidió mantener su recurso.
El nuevo juicio, que se prevé concluya entre miércoles y jueves, se desarrolla bajo un fuerte dispositivo de seguridad y en medio de manifestaciones feministas en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Nimes. Colectivos de mujeres y organizaciones de derechos humanos han convocado más protestas durante los próximos días para acompañar a Pelicot y exigir justicia definitiva en este caso emblemático.