El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, condenó enérgicamente el asesinato del sacerdote tsotsil Marcelo Pérez, quien fue ejecutado por sicarios en motocicleta este domingo en San Cristóbal de las Casas. Escandón aseguró que su gobierno trabajará estrechamente con las autoridades para garantizar que el crimen no quede impune y que los responsables enfrenten la justicia.
El brutal ataque ocurrió en la calle Las Peras, en el barrio Cuxtitali, cuando el sacerdote abordaba su camioneta tras haber oficiado una misa en la parroquia del mismo barrio. Los sicarios, encapuchados, lograron huir del lugar sin ser identificados, dejando al padre Marcelo sin vida antes de que llegaran los servicios de emergencia.
El asesinato de Pérez ha sacudido a la comunidad, que recuerda su lucha por la paz en la región. Apenas el 13 de septiembre, el sacerdote había participado en una peregrinación por la paz en Tuxtla Gutiérrez, donde denunció el aumento de la violencia en Chiapas. En aquella ocasión, Pérez afirmó que la situación se había vuelto insostenible, destacando que "ya no se aguanta" y que la Iglesia, al alzar su voz, enviaba un mensaje de esperanza para buscar soluciones y trabajar por la paz.
El gobernador reiteró su compromiso de esclarecer este trágico suceso y llevar a cabo una investigación exhaustiva, subrayando que la violencia no debe tener cabida en Chiapas y que no descansará hasta que se haga justicia en memoria del sacerdote Marcelo Pérez.