A 24 días de que pescadores y comunidades costeras del Golfo de México alertaron sobre un derrame de hidrocarburos, autoridades federales informaron que la emergencia ambiental proviene de un buque aún no identificado y de emanaciones naturales conocidas como chapopoteras.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, explicó que la contaminación se origina en tres puntos: una chapopotera cercana al puerto de Coatzacoalcos, otra ubicada en la zona de Cantarell, frente a Ciudad del Carmen, y el vertimiento ilegal de un buque. Señaló que la emanación en Cantarell es la más activa y la que ha vertido mayor cantidad de contaminantes.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, confirmó que el daño ambiental es severo y que la afectación se extiende a más de 600 kilómetros de litoral en Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Hasta ahora se han limpiado 223 kilómetros y recolectado 430 toneladas de hidrocarburo.
Las autoridades reconocieron que el derrame ha provocado la muerte de fauna marina como tortugas y delfines, lo que ha afectado directamente a pescadores y comunidades costeras que iniciaron labores de limpieza por cuenta propia. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable.
El grupo interdisciplinario conformado por Semarnat, Marina y otras instituciones anunció la creación de un observatorio ambiental permanente en el Golfo de México y el monitoreo continuo de la zona. Morales aseguró que el derrame está contenido gracias a barreras marinas colocadas en Cantarell y que las playas turísticas se encuentran limpias y seguras para la población en vísperas de Semana Santa.