El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco informó que durante una nueva intervención en el Rancho Izaguirre, predio donde en 2023 se localizaron restos humanos vinculados a actividades criminales, se encontraron más indicios óseos en mayor cantidad que en la ocasión anterior. Entre los hallazgos destacan molares, placas y fragmentos óseos, además de una fosa séptica con numerosos restos, excavada hasta una profundidad cercana a los 80 centímetros.
De acuerdo con el comunicado difundido este sábado, el avance en la superficie de la fosa es de aproximadamente 75.5%, aunque aún quedan zonas por explorar con profundidades que alcanzan entre 2.5 y 3 metros. El colectivo señaló que la magnitud de los restos evidencia la gravedad de lo ocurrido en el lugar.
Hasta el momento se han obtenido entre 95 y 98 perfiles únicos de ADN, que serán comparados con familiares que han reconocido prendas encontradas en el rancho. Dos personas ya fueron identificadas mediante análisis genético de fragmentos óseos, correspondiendo a hombres.
En esta visita participaron también representantes de otros colectivos, quienes acompañaron el proceso y escucharon directamente la información proporcionada por la Fiscalía especializada en desaparición forzada de la FGR. Guerreros Buscadores adelantó que las labores continuarán en las áreas pendientes del predio.