En respuesta a la devastadora tragedia que ocurrió en el Chocó, Colombia, el presidente Gustavo Petro anunció la declaración del estado de desastre natural y la asignación de recursos para iniciativas de mitigación, luego de sobrevolar la zona afectada el pasado domingo.
"Se va a declarar el desastre y ese decreto tiene un efecto concreto para que podamos trasladar recursos de unas partidas presupuestales a otras", declaró Petro, revelando que se han recuperado 33 cuerpos, 23 de ellos identificados, mientras que 10 personas aún permanecen desaparecidas.
A pesar de ciertas discrepancias en las cifras reportadas, el presidente enfatizó la necesidad de actuar con prontitud y asignó aproximadamente 500.000 millones de pesos para obras de gestión de aludes a la agencia gubernamental de infraestructura.
"Queremos lograr que la inversión no sea solamente un asfalto o cemento rígido, sino para la seguridad de la vía, que es precisamente que estas montañas no sean riesgosas para las personas que transitan por la zona", afirmó Petro.
Las labores de rescate, que involucran a unos 200 miembros de organismos de socorro y la fuerza pública, se reanudaron en la zona afectada del Chocó. El coronel Carlos Rojas, subcomandante de policía del departamento del Chocó, confirmó que 10 personas continúan desaparecidas, mientras que 19 reciben atención médica.
Desde el Vaticano, el papa Francisco expresó sus condolencias y llamó a "rezar por las víctimas del alud en Colombia que provocó numerosas víctimas". Mientras tanto, varios gobiernos regionales, como Brasil, Venezuela y Perú, han manifestado su solidaridad ante la tragedia en el Chocó colombiano, según informó la presidencia.