Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
Finalmente, el nudo se destrabó en la Cámara de Representantes estadounidense con la elección, el miércoles pasado, del republicano Mike Johnson como su presidente después de un polémico periodo de nominación que duró más de 20 días.
A pesar de las tensiones en el partido rojo se alcanzó un consenso luego de tres intentos fallidos.
Se espera que Johnson retome el trabajo de una Cámara paralizada por más de 20 días con temas de urgente atención, tales como; el presupuesto y los pedidos de financiamiento de Biden para la ayuda a países en conflicto: Ucrania, Israel y la frontera sur.
La elección no fue fácil, entre los mismos republicanos las diferencias son profundas, los extremistas que lograron la destitución de Kevin McCarthy no cedían en nada, el empantanamiento camaral parecía sólo agravarse.
La negociación que tuvieron que pasar tres candidatos y largas jornadas al interior del partido Republicano antes de que la figura de Johnson fuera considera como la mejor, bueno la que más consensos alcanzó. Las negociaciones políticas simplemente no avanzan por la sencilla razón que los extremistas pedían mucho.
Johnson, reconocido aliado del expresidente Donald Trump, ha conseguido que el 'ala dura' del partido de extrema derecha y reconocidos “trumpistas” le hayan apoyado en una elección en la que ha conseguido 220 votos frente a los 209 del candidato demócrata, Hakeem Jeffries.
Durante su primer discurso como presidente de la Cámara de Representantes, Johnson ha dedicado unas palabras de agradecimiento a McCarthy de quien ha puesto en valor sus más de dos décadas de vida, 16 de esos años como representante "dedicado al servicio público desinteresado".
Asimismo, el nuevo presidente de la Cámara ha interpelado al propio Jeffries, a quien le ha reconocido que, aunque tengan "diferentes puntos de vista" sobre cómo actuar en ciertas cuestiones, sabe que "en el fondo quiere hacer lo que está bien" y espera poder llegar a "puntos en común".
Volvamos al trabajo” subrayó el nuevo presidente de la Cámara luego de que estuvo paralizada desde el 3 de octubre cuando fue destituido McCarthy.
Patrick McHenry, fue el presidente temporal mientras se elegía uno definitivo, sin embargo, sin un presidente oficialmente en el cargo, la Cámara no podía aprobar nuevas resoluciones o proyectos de ley.
Entre los temas urgentes por tratar, los congresistas deben discutir la aprobación del presupuesto federal que vence el 17 de noviembre en el que Biden, pidió incluir un rubro para el apoyo a Ucrania y que se quedó por fuera del proyecto de ley de financiación presupuestal temporal, aprobada a último minuto a finales de septiembre impidiendo el cierre del Gobierno.
¿Podrá Johnson avanzar o sólo fue una jugada política para fortalecer a Donald Trump rumbo a su campaña?
@arnc7