El sector empresarial del país reconoció que en durante los últimos 3 años de este gobierno se crearon 1.2 millones de empleos anuales, pero lamentó el deterioro en la calidad o precarización del mercado laboral, porque la retribución que se obtiene del trabajo no satisface las necesidades de los hogares, no obstante los elevados aumentos al salario mínimo.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) señaló que a pesar de la mejora en el aumento de la población ocupada, es claro que en materia de la calidad del empleo aún hay mucho que hacer.
En su más reciente análisis, el CEESP advierte que en los meses recientes se aprecia una menor dinámica en la creación de empleos, quizá por la moderación en el ritmo de crecimiento de la economía.
Agrega que por ello es importante “estimular la inversión productiva, especialmente la del sector privado, para crear el suficiente acervo de capital que permita generar mayores oportunidades para integrarse al mercado laboral, con mayores beneficios para los trabajadores. Solo de esa manera será posible reducir los niveles de pobreza”.
Se subraya que los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), elaborada por el INEGI, muestran que en el primer mes del año la población ocupada sumó 58.9 millones de personas, 553 mil más que en igual mes del año pasado. Si bien este fue uno de sus menores avances anuales, ya supera en 3.5 millones de ocupados su nivel prepandemia, lo que significa que en los últimos tres años se generaron un total de casi 1.2 millones de puestos de trabajo por año.
Esto permitió, en buena medida, que el número de personas que declararon estar desocupadas, es decir aquellas que “no estando ocupadas en la semana de referencia, buscaron activamente incorporarse a alguna actividad económica en algún momento del último mes transcurrido, sumara 1.7 millones de personas, cifra inferior tanto a la del año pasado como a la reportada antes de la pandemia”.
Lo anterior significó que la tasa de desocupación se ubicara en 2.9%, casi un punto porcentual menor que su nivel de principios de 2020.
Una buena señal en este sentido es que durante el primer mes del presente año se identificó como población subocupada, es decir, a las “personas ocupadas con la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual les permite”, a un total de 4.2 millones de personas, lo que además de representar una disminución de 314 mil respecto al mismo mes del año pasado, fue 615 mil menor a su nivel prepandemia.
Con información de RedFinancieraMX
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