Claudia Bolaños
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión rindió un homenaje a Porfirio Muñoz Ledo al cumplirse dos años de su fallecimiento.
Con un minuto de aplausos, diputadas y diputados de Morena, PAN, PT y PRI destacaron su legado como figura central en la historia política de México. El tributo, sin embargo, generó discrepancias entre legisladores oficialistas y de oposición, particularmente por los señalamientos de cercanía que tuvo con distintos gobiernos.
La diputada Dolores Padierna (Morena) lo calificó como un político excepcional, pieza clave de la transición democrática, orador agudo y demócrata sin miedo. Afirmó que su legado trasciende ideologías y que su lucha se mantuvo firme por abrirle paso a un México plural e igualitario.
José Mario Íñiguez (PAN) coincidió en su relevancia histórica, pero subrayó que fue una conciencia crítica del poder y que su voz siempre fue incómoda para el autoritarismo. Recordó que como legislador denunció el servilismo y defendió la pluralidad.
Margarita García (PT) lo describió como un revolucionario hasta el final, poeta político y primer parlamentario en interpelar a un presidente. Mientras que Humberto Ambriz (PRI) lo reconoció como un servidor público de trayectoria extensa y uno de los fundadores del PRD.
Ana Miriam Ferráez (Morena) destacó su papel en la transformación democrática y su vocación parlamentaria, mientras que Ricardo Mejía (PT) lo señaló como visionario y figura influyente, que, aunque no fue presidente, gravitó más que muchos en la historia nacional.
Por su parte, la diputada Maiella Gómez (Morena) lo definió como arquitecto incansable de la transición democrática y actor central de los grandes episodios políticos del México moderno. A la sesión asistió su hija, Laura Elena Muñoz Ledo.
Pese al reconocimiento general, la sesión reflejó diferencias en la valoración de su papel político, especialmente entre quienes recuerdan sus vínculos con distintos gobiernos y quienes lo consideran un referente democrático.