Dos bomberos mexicanos que participaban en labores de apoyo contra incendios forestales en el estado de Washington, Estados Unidos, fueron deportados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que ha provocado un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos países.
De acuerdo con la información oficial, los rescatistas habían sido desplegados en la zona como parte de los esfuerzos internacionales para contener los incendios que afectan la región. Sin embargo, durante una inspección de rutina, agentes de ICE los retuvieron y procedieron a su deportación inmediata, aun cuando se encontraban en servicio activo.
El gobierno de México manifestó su inconformidad y exigió a las autoridades estadounidenses una explicación sobre lo ocurrido, al considerar que la decisión pone en riesgo la cooperación binacional en materia de protección civil. “Este hecho es inadmisible, pues los bomberos mexicanos se encontraban desempeñando una labor humanitaria”, señaló la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Por su parte, organismos de emergencia en Estados Unidos expresaron preocupación por la decisión, ya que los brigadistas deportados formaban parte de un equipo clave en las operaciones de combate al fuego. Expertos han advertido que incidentes como este pueden afectar los convenios de colaboración internacional en situaciones de desastre.
La situación ocurre en medio de un contexto marcado por la implementación de nuevas políticas migratorias en Estados Unidos, las cuales han generado fricciones con México y otros países de la región. El caso de los bomberos deportados se suma a la lista de episodios que, de acuerdo con especialistas, podrían debilitar los acuerdos bilaterales en temas de seguridad y asistencia humanitaria.
Foto por Cuarto Oscuro