Síguenos @ContraReplicaMX
Entornos
No era un diamante loco, era toda una mina de imaginación, creatividad y arte. Syd Barrett, a 20 años de su desaparición, sigue siendo fuente de inspiración.6
Syd Barrett, un diamante sin límites creativos.
Sin él, no habría existido Pink Floyd y tampoco habría sido parte del origen de uno de los movimientos musicales de Inglaterra más importantes de la historia. No como se le conoce.
Barrett (y sus compañeros), establecieron sus reglas en menos de un lustro.
Roger Keith “Syd” Barrett fue el pegamento que unió al cuarteto y les dio dirección, fue su compositor principal durante la primera etapa y los hizo despegar. Syd tenía la imagen perfecta de líder de banda, así como la creatividad y el carisma. También era bien parecido.
Fue el guitarrista y compositor quien sugirió el nombre definitivo del grupo al unir los nombres de dos músicos norteamericanos de blues poco conocidos, Pinkney “Pink” Anderson, y Floyd Council, apodado “el suegro del diablo”.
Cuando escuchamos el irónico track biográfico de Pink Floyd, “Have a Cigar”, incluido en el álbum de 1975, Wish You Were Here, se les hace una pregunta en la entrevista de trabajo. “¿Quién de ustedes es “Pink”?”. La respuesta indiscutida era “Syd”.
Syd era Pink, la cara y el cerebro del grupo.
Con un par guitarras, una acústica y una eléctrica, Syd propuso las primeras composiciones para Floyd, mismas que les abrieron paso en la escena británica, dirigiéndolos a la sicodelia y a un incipiente género del rock progresivo, cuya paternidad se disputa, pero del cual Floyd es parte imprescindible.
Si bien Syd era la imagen principal de Pink Floyd (que en sus primeros días filmaron algunos videos de promoción y tuvieron presentaciones en programas televisivos), el cuarteto era una democracia, pues tanto Rick Wright como Roger Waters podían proponer canciones y hacer la voz principal.
Incluso, el baterista Nick Mason participó en algunas de las composiciones.
Sin embargo, las de Syd eran las canciones más pulidas e inspiradas hasta ese momento. Su estilo era minimalista, mas era acentuado con la participación de los demás, creando canciones que podían ser alargadas indeterminadamente cuando se presentaban en vivo.
A la vez, un espectáculo visual acompañaba los conciertos de Pink Floyd, con proyecciones de luces amorfas en el escenario, envolviendo a los asistentes y creando atmósferas. Esto era aprovechado por algunos para el consumo de drogas, pese a que esto nunca ha sido un requisito.
Pese a su estadía fugaz en la industria, Syd influenció a grandes músicos. Algunos de los que lo han citado como fuente de inspiración son David Bowie, Blur, R.E.M., The Flaming Lips y Radiohead.
Como es bien sabido, el músico inglés tuvo que ceder el paso como consecuencia de problemas de salud que se agravaban por su consumo de drogas y eventualmente fue reemplazado por su amigo, David Gilmour.
La situación de Syd ha sido motivo de exageraciones a lo largo de los años, generalmente alimentadas por el morbo. Lo cierto es que el compositor no perdió la razón, ni fue ingresado a una institución mental.
Según su familia, Roger había decidido mantener una vida tranquila, tomar tratamiento sicológico por decisión propia y no se volvió un recluso en su propia casa. Barrett pintaba, gustaba de la fotografía y hacía actividades cotidianas, solo y con su familia; también se le veía en las tiendas y paseando por la calle.
Mucho de lo atribuido a su comportamiento difícil y errático, que fue factor para que sus compañeros dejaran de ayudarle en su carrera como solista (y a presiones de la disquera), se debía a que, en ese entonces, Syd aún consumía drogas de manera abundante, permaneciendo prácticamente todo el tiempo en ese estado. Con el tiempo, se estabilizó.
Ser despedido de su grupo también tuvo un fuerte efecto en el músico y se decía que el recuerdo lo podía deprimir por varios días, lo cual suena más que lógico.
Barrett desapareció de la escena, mas no de las mentes de sus compañeros e incontables músicos en los que ejerció una influencia. Y aunque siempre existirá la pregunta acerca de qué habría sucedido si Syd no se hubiera retirado, lo que tenemos por cierto es el poco, pero gran trabajo realizado.
También podemos estar seguros de que Pink Floyd habría sido algo muy distinto a lo que conocemos.
Barrett nació el 6 de enero de 1946 y falleció el 7 de julio de 2006, cuando tenía 60 años. Por ello, este año (2026), se cumplen 80 años de su nacimiento y 20 de su muerte.
Aquí puedes leer más acerca de Barrett, en una nota que publicamos aquí, en 2021, con motivo de los 75 años del británico: