El gobierno de Israel decidió retirar su delegación de inteligencia que participaba en negociaciones con Hamás en Qatar, alegando un estancamiento en las conversaciones. El comunicado oficial de la oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, expresa la decisión tomada por el jefe del Mosad, David Barnea, debido al punto muerto en las negociaciones.
"Debido al estancamiento en las negociaciones, y siguiendo instrucciones del primer ministro, Benjamín Netanyahu, el jefe del Mosad, David Barnea, ordenó al equipo negociador en Doha que regrese a Israel", cita el comunicado emitido en nombre de la agencia de inteligencia.
La razón principal es la percepción de que Hamás no ha cumplido con su parte del acuerdo establecido. El comunicado señala: "La organización terrorista Hamás no cumplió su parte del acuerdo, que incluía la liberación de todos los niños y mujeres, con base en una lista entregada a Hamás y aprobada por ese grupo".
Las negociaciones, que habían sido mediadas por autoridades cataríes, egipcias y estadounidenses, buscaban acordar pactos y treguas entre Israel y el grupo islamista Hamás. Sin embargo, la ruptura de una tregua negociada previamente exacerbó la situación. La tregua, que duró del 24 al 30 de noviembre, involucró la liberación de 105 rehenes israelíes y extranjeros a cambio de 240 palestinos prisioneros en cárceles israelíes.
Las autoridades israelíes acusan a Hamás de retener a 132 rehenes, incluidos dos niños, Ariel y Kfir Bibas, y su madre Shiri Silverman Bibas. A pesar de los desafíos, Hamás alega que estas tres personas murieron por bombardeos israelíes y ofreció entregar sus cuerpos, propuesta que Israel no aceptó.
La guerra que estalló el 7 de octubre, con el lanzamiento de cohetes por parte de Hamás y la posterior ofensiva de Israel, ha dejado más de 15 mil muertos, miles de personas bajo escombros y casi dos millones de desplazados, sumidos en una grave crisis humanitaria.
Foto por Cuarto Oscuro