Reporteros sin Fronteras denunció una caída histórica de Argentina al puesto 87 en libertad de prensa, atribuyendo el descenso a la hostilidad del presidente Javier Milei contra medios y periodistas.
El gobierno de Javier Milei ha profundizado su ofensiva contra el periodismo en Argentina, provocando un alarmante deterioro en la libertad de expresión, según denunció Reporteros sin Fronteras (RSF). En su informe más reciente, la organización internacional ubicó al país en el puesto 87 del ranking global, tras registrar un desplome de 47 posiciones en un solo año.
“La llegada al poder de Javier Milei, abiertamente hostil con la prensa, marca un punto de inflexión preocupante para el derecho a la información”, advirtió RSF, señalando que el mandatario ha estigmatizado a periodistas, desmantelado medios públicos y usado la pauta oficial como herramienta de presión política.
En una nueva escalada de agresividad, Milei publicó en redes sociales una canción generada con inteligencia artificial en la que reitera insultos contra la prensa, calificando a los periodistas como “ensobrados”. Las declaraciones y acciones del presidente se han vuelto cada vez más incendiarias, con expresiones como “la gente no odia lo suficiente a los periodistas” y ataques verbales en los que los llama “idiotas”, “mentirosos” e “imbéciles”.
Esta retórica ha sido acompañada de incidentes preocupantes. El asesor presidencial Santiago Caputo intimidó a un fotógrafo de Tiempo Argentino durante una sesión legislativa. En paralelo, periodistas como Roberto Navarro, fundador de El Destape, han sido agredidos físicamente, y otros, como el fotoperiodista Pablo Grillo, permanecen hospitalizados tras recibir impactos durante manifestaciones.
El periodista Ignacio Campos, de Infobae24, advirtió que el ambiente en Argentina se asemeja a un “estado de confrontación casi bélica”. “Nos están convirtiendo en villanos por hacer nuestro trabajo. Los gases y palos se han vuelto parte de nuestra rutina. La hostilidad presidencial es una amenaza directa a la libertad de prensa”, denunció.
Desde su asunción en diciembre de 2023, el gobierno de Milei eliminó completamente la pauta oficial, debilitando a medios independientes mientras se acusa a la administración de financiar medios afines. “Nos llaman ‘ensobrados’, pero usan fondos públicos para beneficiar a sus aliados mediáticos”, afirmó Campos.
Expertos en comunicación destacan que la estrategia del oficialismo está inspirada en movimientos de ultraderecha global. El enfoque se centra en crear enemigos internos, saturar el espacio público con desinformación y sembrar confusión, mientras se acusa a la prensa de “ocultar los logros del gobierno”, a pesar de que la pobreza supera el 60%.
A pesar del hostigamiento, medios comunitarios como Barricada TV, ANRed, InfoBaires24 y Causa Pendiente continúan informando desde los territorios. José “Pepe” Armaleo, abogado y magíster en derechos humanos, escribió en Centro Arturo Sampay que “cada medio independiente es una hendija en el muro del silencio. Estos actos cotidianos son gestos de insubordinación frente a quienes intentan convertir la indignación en resignación”.
En este contexto, el periodismo de investigación también se ve amenazado. Uno de los casos más sensibles involucra a la criptomoneda $Libra, presuntamente vinculada a una estafa financiera que la oposición califica como posible causal de juicio político contra Milei. Mientras tanto, los medios que buscan seguir informando enfrentan cada vez mayores presiones, intimidaciones y un clima de censura encubierta.
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