Claudia Bolaños
El Juzgado Primero de Distrito en el Estado de Durango ordenó a la escuela secundaria respetar la libertad de expresión y religiosa de un adolescente que deseaba mantener su cabello largo como manifestación de su fe.
El juez Iván Francisco Rodríguez Zamarripa instruyó a la escuela a generar un ambiente escolar adecuado y proteger al estudiante contra el abuso y acoso. La decisión se tomó tras una demanda presentada por la madre del adolescente, quien argumentó que el requerimiento de la escuela para que su hijo se cortara el cabello era un atentado contra su derecho al libre desarrollo de la personalidad y sus libertades de expresión y religiosa.
La sentencia del juez destacó la importancia de proteger los derechos fundamentales del estudiante, incluyendo la libertad de expresión, el derecho a la igualdad y no discriminación, y la libertad religiosa. El juez enfatizó que la elección de la apariencia física es parte del derecho al libre desarrollo de la personalidad y que la libertad religiosa abarca tanto la dimensión interna como externa, incluyendo la práctica de ritos y costumbres.
La resolución ordenó a la escuela a: Respetar la libre decisión y expresión del adolescente en cuanto a su apariencia corporal como manifestación externa de su libertad religiosa.
Y no interferir en el ejercicio de sus derechos fundamentales.
También a generar un ambiente escolar adecuado para proteger al estudiante contra el abuso y acoso; y no condicionar el derecho fundamental a la educación negando el acceso a la institución educativa por usar el cabello largo.
Esta sentencia establece un precedente importante para la protección de los derechos de los estudiantes en México y el respeto a la diversidad y la libertad de expresión en las instituciones educativas.