La península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, atraviesa una histórica nevada que ha sido catalogada como la más intensa en seis décadas. El fenómeno ha dejado ciudades enteras sepultadas bajo enormes acumulaciones de nieve, bloqueando carreteras, enterrando automóviles y obligando a los habitantes a excavar túneles improvisados para poder salir de sus hogares.
Las autoridades locales confirmaron que al menos dos personas murieron en Petropávlovsk debido a desprendimientos de nieve desde los techos de edificios. La magnitud del temporal ha generado un estado de emergencia en la región, donde las acumulaciones superan los tres metros de altura en algunos puntos, transformando el paisaje urbano en un escenario inmóvil y cubierto de blanco.
La nevada ha paralizado la actividad cotidiana y ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia, que trabajan para despejar accesos y garantizar la seguridad de los residentes. Los vecinos han tenido que abrir caminos manualmente para llegar a las entradas de los edificios, mientras las autoridades advierten sobre el riesgo de nuevos desprendimientos y colapsos de estructuras.
Kamchatka, conocida por su clima extremo y actividad volcánica, enfrenta ahora uno de los inviernos más severos de su historia reciente. Las imágenes difundidas muestran vehículos completamente cubiertos y barrios aislados, reflejando la magnitud del fenómeno meteorológico.