La diputada federal Laura Ballesteros, de Movimiento Ciudadano (MC), presentó una denuncia formal ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) contra las 16 alcaldías capitalinas por el uso indiscriminado de propaganda plástica durante sus informes de gobierno. La legisladora calificó esta práctica como una “evasiva electoral” y una violación a la normativa ambiental, al señalar que la capital no puede seguir siendo tratada como un basurero.
Ballesteros recordó que en el último proceso electoral se generaron cerca de 20 mil toneladas de desechos plásticos en el país, de las cuales el 10% correspondió a la Ciudad de México. Criticó que, pese a los compromisos públicos de reciclaje, no se ha visto evidencia de recuperación de materiales, lo que convierte la propaganda en un foco de contaminación urbana.
La diputada explicó que los materiales más utilizados, como vinilos y plásticos tipo Coroplast, tardan hasta 400 años en degradarse y requieren grandes cantidades de agua para su producción. Tan solo en la última temporada electoral se fabricaron alrededor de 230 mil vinilos, cuyo proceso demandó 20 millones de litros de agua, un impacto que calificó como “inaceptable y costoso”.
La denuncia solicita al IECM que cada alcaldía presente su plan de manejo de residuos electorales, el costo total de la propaganda y pruebas del destino final de los materiales. Ballesteros subrayó que rendir cuentas no debe equivaler a contaminar y que la autoridad electoral tiene la obligación de exigir transparencia en estos procesos.
La legisladora también recordó que organizaciones como Greenpeace y El Poder del Consumidor han documentado que más del 70% de las quejas ciudadanas están relacionadas con desechos electorales en la vía pública. Ante ello, anunció que impulsará una ruta legislativa con tres ejes: reformar el artículo 134 constitucional para incluir criterios de sostenibilidad en la propaganda política, modificar el Código de Procedimientos Electorales para obligar a transparentar los planes de manejo de residuos y regular en la Ley de Economía Circular los plásticos de un solo uso vinculados a propaganda.
Ballesteros destacó que en su propio informe rechazó utilizar materiales plásticos y destinó los recursos asignados por la Cámara de Diputados a la rehabilitación de una cancha de fútbol rápido para niñas y niños, además de realizar un informe digital y presencial. “Informar no es contaminar”, concluyó.