El papa León XIV preside este Sábado Santo su primera Vigilia Pascual como pontífice en la Basílica de San Pedro, donde llevará a cabo el bautismo de diez adultos como parte de una de las ceremonias más solemnes del calendario cristiano.
La celebración comenzó por la noche en un ambiente de penumbra con la bendición del fuego y la preparación del cirio pascual, símbolo de la resurrección de Cristo. Durante el rito, el pontífice grabó en la vela una cruz, las letras alfa y omega, así como el año en curso, para posteriormente encabezar una procesión hacia el altar junto a cardenales y fieles, quienes encendieron sus velas con la misma llama, iluminando gradualmente el templo.
La liturgia incluye distintas etapas, entre ellas la Liturgia de la Palabra, la Liturgia Bautismal y la Eucarística. En el momento del rito bautismal, el Papa administrará el sacramento a diez catecúmenos provenientes de distintos países, entre ellos Italia, Reino Unido, Portugal y Corea, siguiendo una tradición que se remonta a los primeros siglos del cristianismo.
Esta ceremonia forma parte central de la Semana Santa y marca el inicio de las celebraciones de la Pascua, consideradas las más importantes dentro de la Iglesia católica, al conmemorar la resurrección de Jesucristo.