El gobierno brasileño celebró con entusiasmo la decisión de Estados Unidos de retirar una tasa del 40 % en aranceles a una serie de productos agrícolas provenientes de Brasil.
La medida incluye alimentos como café, carne bovina, cacao, frutas tropicales y especias, tras negociaciones diplomáticas entre los presidentes.
El vicepresidente brasileño y ministro de Industria, Geraldo Alckmin, dijo que la reducción es un avance importante, aunque reconoció que aún persisten algunos gravámenes que limitan la competitividad de productos brasileños.
Por su parte, Lula da Silva se mostró optimista y afirmó que la medida refleja un creciente respeto mutuo entre Brasil y Estados Unidos.
Exportadores de café, entre otros, calificaron este cambio como una “victoria histórica”, ya que los aranceles anteriores afectaban gravemente los precios y las posibilidades de expansión en el mercado estadounidense.