Un buque comercial rescató con vida a Kai Sato, un marinero de 39 años originario de California, que permaneció 30 días a la deriva en el océano Pacífico tras sufrir una avería en su embarcación durante su primera travesía en solitario.
Sato zarpó de la isla Catalina el 7 de junio, pero el 20 del mismo mes quedó sin rumbo cuando el mástil de su velero se rompió por los fuertes vientos y su teléfono de navegación dejó de funcionar. El rescate ocurrió el 21 de julio, cuando la tripulación del buque George III avistó la embarcación en apuros, según informó el sindicato Seafarers International Union.
Durante su odisea, el marinero se quedó sin agua potable y sin alimentos adecuados, ya que la comida que llevaba requería agua para cocinarse. Logró recolectar lluvia para beber, pero sufrió deshidratación y episodios de depresión severa. En entrevista con Hawaii News Now, relató que llegó a pensar en quitarse la vida debido a la desesperación.
El intento de regresar a California a motor fracasó al quedarse sin combustible. En medio de la deriva, Sato recurrió a la meditación y aseguró haber sentido la presencia de su tío fallecido, con quien había navegado de niño hacia Hawái.
Tras ser rescatado, expresó su agradecimiento a la tripulación del George III y afirmó que, pese a la experiencia traumática, está preparado para volver a la aventura marítima.