La empresaria mexicana Ana Carmen Sosa Cravioto fue aprehendida por autoridades de migración en la provincia de Mendoza, Argentina, en cumplimiento de una orden de captura internacional por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita, según reportes periodísticos de la entidad sudamericana.
La detención se concretó en la terminal aérea Francisco Gabrielli cuando la imputada intentaba abordar un vuelo con destino a Chile. Tras la activación de las alertas internacionales de búsqueda, las fuerzas de seguridad locales procedieron con su aseguramiento y posterior traslado ante las instancias judiciales competentes para dar inicio al proceso de extradición a territorio mexicano.
Sosa Cravioto, vinculada laboralmente al sector vinícola en la región andina e hija del político hidalguense Gerardo Sosa Castelán, obtuvo el beneficio de prisión preventiva en la modalidad domiciliaria tras la intervención de su equipo legal, permaneciendo bajo resguardo en una propiedad particular en tanto concluyen las gestiones diplomáticas dirigidas por las cancillerías de ambas naciones.
Las autoridades consulares mexicanas dieron seguimiento al procedimiento penal, mientras en México se mantienen vigentes diversas investigaciones sobre la estructura económica familiar por presunta defraudación fiscal y desvío de fondos universitarios.