México se posicionó en 2025 como el segundo país receptor de inversión española en el mundo, con un monto acumulado superior a los 68 mil 800 millones de euros, equivalente a más del 10% de la inversión directa exterior de España. Así lo reveló la tercera edición del Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión española en México, elaborado por la Cámara Española de Comercio.
Durante la presentación, diplomáticos y directivos españoles destacaron que México es un socio estratégico confiable y con oportunidades de corto y largo plazo. Antonio Basagoiti, presidente de la Cámara, aseguró que las empresas ibéricas mantienen respaldo desde sus matrices en Madrid, Barcelona y Bilbao, y que la seguridad jurídica en el país ha mejorado, generando confianza en los inversionistas.
El informe señala que los sectores con mayor participación son los servicios financieros, la logística, la metalurgia y el energético. Tan solo en 2025, la inversión bruta directa alcanzó los 3 mil 300 millones de euros, cifra que coloca a México en un nivel histórico comparable únicamente con los años 2004 y 2018.
El embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado, subrayó que el desempeño de la inversión responde a la capacidad del país para generar confianza en un entorno internacional complejo. “Hemos puesto certezas donde había incertidumbre y hemos aportado asertividad donde había confusión y miedo. La inversión española ha escuchado ese mensaje y ha respondido con más inversión”, afirmó.
Aunque la perspectiva para 2026 es favorable, el documento advierte que los principales riesgos provienen del entorno internacional, como la política comercial de Estados Unidos, las tensiones geopolíticas y la volatilidad cambiaria. A nivel interno, las empresas identifican fricciones operativas por la carga administrativa y la complejidad regulatoria, aunque consideran que estos factores no afectan la viabilidad de los proyectos.