Miles de turistas nacionales y extranjeros se reunieron este viernes en la Zona Arqueológica de Teotihuacán para conmemorar el equinoccio de primavera, tradición que cada año atrae a quienes buscan “llenarse de energía” frente a las pirámides del Sol y la Luna. Aunque el fenómeno astronómico ocurrió oficialmente el 20 de marzo a las 3:01 horas, la cita más concurrida se dio al mediodía del 21 de marzo.
Alrededor de 10 mil personas, vestidas en su mayoría de blanco, levantaron las manos hacia el cielo y realizaron rituales con caracoles marinos, cuarzos, obsidianas y silbatos con sonidos de jaguar. Frente a la pirámide del Sol, grupos de danzantes prehispánicos ofrecieron ceremonias acompañadas de tambores e incienso, invitando a los asistentes a formar un círculo de hermandad y bailar en comunidad.
Los visitantes expresaron que la tradición representa un vínculo con las raíces prehispánicas y una oportunidad para agradecer al universo. Familias enteras acudieron con la intención de transmitir a las nuevas generaciones el valor cultural y espiritual de estas prácticas.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que, como en años anteriores, se restringió el acceso a la cima de las pirámides y se implementó el Operativo Equinoccio de Primavera 2025, con la participación de autoridades de los tres niveles de gobierno para garantizar la seguridad de los asistentes.
La celebración reafirma a Teotihuacán como uno de los principales puntos de encuentro cultural y espiritual en México, donde tradición y turismo se entrelazan cada año en la llegada de la primavera.