En una ceremonia cargada de simbolismo, los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) recibieron este lunes los bastones de mando por parte de representantes de comunidades indígenas y afromexicanas, como acto de legitimidad y compromiso con la justicia.
El evento se realizó en ausencia del ministro electo Arístides Rodrigo Guerrero, quien no pudo asistir debido a que sufrió un accidente automovilístico el pasado 22 de agosto.
Durante la ceremonia, las autoridades tradicionales explicaron que el bastón representa palabra, respeto y autoridad para guiar con dignidad el ejercicio de sus funciones. Con este gesto, se pidió a los ministros actuar con rectitud y sensibilidad hacia los pueblos originarios en su desempeño dentro del máximo tribunal del país.
Los ministros participaron en un ritual en el que levantaron las manos y giraron hacia los cuatro puntos cardinales, mientras se pronunciaban oraciones dirigidas a las deidades. Con ello, los líderes comunitarios buscaron invocar fortaleza y protección para los magistrados en su labor al frente de la SCJN.
La entrega del bastón de mando se ha convertido en un acto de reconocimiento a la pluralidad cultural de México y en un recordatorio de la responsabilidad que los nuevos integrantes de la Corte asumen al representar y defender los derechos de todos los sectores de la sociedad.