Analistas de Moody’s Ratings confirmaron que México podría perder su grado de inversión en 2026 si continúan los desequilibrios fiscales y no se corrigen las condiciones que motivaron la reciente perspectiva negativa.
Actualmente, la calificación de México se mantiene en Baa2 con perspectiva negativa. Renzo Merino, vicepresidente y analista principal para México en Moody’s, precisó que la decisión de modificar la nota soberana se tomará a más tardar en el primer semestre de 2026: "De momento creemos que no tenemos suficiente información para ya determinar si podemos estabilizar la perspectiva en el nivel actual o si hay que reconsiderar el nivel de calificación".