Claudia Bolaños
El diputado federal del PRI, Rubén Moreira Valdez, acusó al gobierno de Morena de tratar como esclavos a los trabajadores de medios públicos como Canal Once, Canal 14, Canal 22, el IMER y el Instituto Mora, al contratarlos como “proveedores” mediante el capítulo 3000, sin reconocerles derechos laborales básicos.
Durante la transmisión del programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, en el que participó junto al economista Mario Di Costanzo y el abogado Miguel Ángel Sulub, el legislador señaló que los trabajadores no cuentan con seguridad social, vacaciones, aguinaldo, Afore ni seguro médico, y no están sindicalizados. Además, advirtió que el gobierno federal está ocultando estas condiciones bajo el discurso de austeridad.
Moreira informó que presentará un Punto de Acuerdo para solicitar la comparecencia del secretario de Hacienda y de los directores de estas televisoras y radiodifusoras, a fin de que expliquen la situación y cómo será resuelta.
Señaló también que trabajadores de estos medios han dado a conocer su situación mediante cartas difundidas en redes sociales, en las que denuncian maltratos y falta de pagos, sin que hasta ahora exista una explicación oficial. Además, revelaron que a algunos se les cambió el régimen bajo el cual estaban contratados, intentando pasarlos de empleados de base a freelance. Indicaron que se les obligó a firmar nuevos contratos, aunque algunos resistieron, mientras que otros accedieron bajo presión.
Mario Di Costanzo afirmó que el gobierno se encuentra sin recursos y utiliza la figura del capítulo 3000 para maquillar el gasto en nómina y evitar otorgar prestaciones. Por su parte, Miguel Ángel Sulub denunció que estos trabajadores tienen horarios, jefes y tareas asignadas, pero se les obliga a facturar como si fueran empresas.
El diputado Moreira alertó también sobre la situación del Instituto Mora, cuyos trabajadores han sido notificados de que su salario sólo está garantizado hasta septiembre. Señaló que Morena está desmantelando al Estado desde dentro, empezando por los medios públicos y los centros de investigación.
Y expresó su solidaridad con los trabajadores afectados y exigió al gobierno federal dar respuesta inmediata ante lo que calificó como explotación disfrazada de austeridad.