Con el respaldo de Morena y sus aliados, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó este lunes modificaciones a los artículos 105 y 107 de la Constitución, encaminadas a declarar como “inimpugnables” las reformas constitucionales. Tras un debate que se prolongó por más de cuatro horas y media, el dictamen fue avalado con 30 votos a favor y 11 en contra.
El Senado ya había dado luz verde a esta iniciativa la semana pasada. Ahora, según lo acordado por la Junta de Coordinación Política, la propuesta será presentada este martes ante el pleno de la Cámara de Diputados para su discusión, y el miércoles se someterá a votación junto con las reservas que se presenten.
Las modificaciones buscan establecer que las reformas o adiciones a la Constitución no puedan ser impugnadas mediante juicios de amparo. Además, anulan la posibilidad de presentar controversias constitucionales o acciones de inconstitucionalidad contra este tipo de cambios, con lo que se pretende limitar las facultades de control del Poder Judicial sobre el proceso legislativo.
Durante la discusión, el diputado Erick Flores, de Morena, defendió la reforma argumentando que fortalecerá la Constitución al evitar que jueces interfieran en las decisiones legislativas. “Esta propuesta busca hacer más rígida la Constitución para terminar con el activismo judicial y evitar que el Poder Judicial asuma funciones que no le corresponden”, afirmó.
Sin embargo, la diputada Paulina Rubio expresó su rechazo al dictamen y criticó duramente las intenciones detrás de la iniciativa. “Esto no tiene que ver con proteger la supremacía constitucional. Lo que Morena quiere es imponer su propia supremacía”, señaló la legisladora.
La reforma ha generado una profunda división entre las bancadas, con la oposición acusando a Morena de intentar debilitar el sistema de contrapesos y consolidar un control absoluto sobre las instituciones.
Foto por Cuarto Oscuro