La Copa del Mundo de 2026 ha detonado una intensa competencia en el sector logístico mexicano, particularmente en el ámbito de la última milla, donde empresas nacionales e internacionales buscan posicionarse para atender la creciente demanda de entregas rápidas y eficientes.
De acuerdo con especialistas, el evento deportivo más importante del planeta representa una oportunidad única para que compañías de transporte y distribución fortalezcan su infraestructura y amplíen sus operaciones, ante el incremento de consumo y movilidad que se espera en las principales ciudades sede.
El auge del comercio electrónico y la necesidad de servicios inmediatos han convertido a la última milla en un terreno estratégico. Firmas de mensajería, plataformas digitales y operadores logísticos están invirtiendo en tecnología, centros de distribución y flotas de transporte para garantizar entregas en tiempos reducidos.
Analistas señalan que la justa mundialista no solo atraerá turistas y aficionados, sino que también generará un repunte en la demanda de productos, alimentos y servicios, lo que obliga a las empresas a optimizar sus cadenas de suministro. La competencia por captar clientes en este segmento se ha intensificado, con innovaciones que incluyen vehículos eléctricos, sistemas de geolocalización y soluciones de inteligencia artificial.