Más de mil músicos y trabajadores del ámbito cultural han solicitado boicotear el Festival de Eurovisión 2026 en protesta por la participación de Israel, a través de una carta impulsada por la campaña “No Music for Genocide”, en la que acusan que el evento permite “normalizar” la violencia en Gaza.
La iniciativa, respaldada por más de mil firmantes, exhorta a artistas, emisoras, organizadores y al público a no involucrarse en el certamen mientras la Unión Europea de Radiodifusión (UER) mantenga la participación israelí. Los impulsores consideran que esta decisión contradice medidas previas del organismo, como la exclusión de Rusia tras la invasión a Ucrania.
El llamado se da a pocas semanas de la celebración del concurso y forma parte de una campaña internacional que busca presionar al sector cultural para adoptar una postura ética frente al conflicto en Gaza. En el documento, los firmantes también comparan el boicot propuesto con acciones culturales que en el pasado se aplicaron contra el apartheid en Sudáfrica.
La controversia en torno a Eurovisión 2026 ha escalado en distintos ámbitos, con críticas hacia la organización por permitir la participación de Israel pese al contexto bélico, lo que ha generado divisiones dentro de la industria musical y entre países participantes.