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Columnas
¿De qué sirve estudiar si no hay futuro?, resuena en la mente de los millones de jóvenes que abandonan la escuela en el nivel medio superior pese a las becasBenito Juárez que otorga el gobierno federal. Jóvenes con talento se ven obligados a trabajar en la informalidad mientras el aula se convierte en un lujo que no todos pueden pagar.
En México, miles de jóvenes abandonan el bachillerato cada año (11.2% nivel de deserción escolar según Mejoredu). No porque no tengan sueños, no porque sean flojos. No porque no entiendan. Muchos se van porque la vida les exige sobrevivir antes que estudiar. Porque hay que trabajar, cuidar hermanos, hijos o simplemente porque nadie tuvo una palabra de motivación y aliento que les hiciera saber “Tú puedes, vale la pena continuar”. Condiciones, simplemente, injustaspara ellos y ellas.
El Estado ha intentado trabajar en el problema con las becas Benito Juárez y la inversión es muy grande, pero la pregunta aunque puede ser incómoda: ¿es suficiente una ayuda bimestral para resolver un abandono que tiene raíces mucho más profundas? La respuesta para estas y estos jóvenes, es simplemente, no.
No alcanzan para pagar el transporte, los libros, ni mucho menos para sustituir el ingreso de un trabajo. Y si el estudiante, además, ve que quienes han egresado ya de una universidad, ni con un título encuentran empleo y salario digno, ¿cómo esperar que se quede?
En este punto, por ejemplo el último estudio que realizó Indeed, plataforma en linea de búsqueda de empleo y contratación, y que retomó la revista Newsweek en Español la semana pasada, da cuenta de que la mayoría de graduados de la generación Z (nacidos entre 1995 y 2010) considera que invertir en la universidad fue “un desperdicio de dinero”, es algo que a todas luces puede desanimar a quienes están a un paso de ingresar a la universidad, ya que el valor al estudio y finalmente a obtener un título, es mínimo.
La Dra. Claudia Sheimbaum, Presidenta de México y Mario Delgado, Secretario de Educación, han impulsado lo que muchos han denominado una de las más grandes reformas que habrá en la educación media superior, ojalá así sea, para que responda a los sueños y aspiraciones de las y los jóvenes mexicanos, para que los “atrape”, no “los suelte”, porque al día de hoy, lo que observan directivos de grandes empresas es que las escuelas públicas, están enseñando y formando en carreras que posiblemente no tengan un sector laboral importante cuando egresen.
Sin embargo, a ti, que estás en secundaria a punto de ingresar al nivel de medio superior, o ya estás en el nivel medio superior, si llegas a leer estas líneas, me permito decirte, que si en algún momento ha pasado por tu cabeza abandonar la escuela, por favor: NO TE BAJES DEL TREN. A veces parece lento, a veces parece que no lleva a ningún lado. Pero ese tren, que se llama educación, te puede llevar a un lugar donde tú decidas tu destino, no donde otros lo decidan por ti.
No te lo voy a pintar bonito. Estudiar cansa. Hay materias que parecen no servir para nada. Profesores que no entienden por lo que estás pasando, pero también entiéndelos a ellos, son muchos estudiantes a los que tienen que ver y atender. Pero créeme: el conocimiento es una forma de libertad. Es lo que te permite pensar por ti mismo, defenderte, entender el mundo, y no ser manipulado.
Tal vez, en este momento no tengas claro qué quieres ser, hasta dónde quieres llegar o qué tanto quieres lograr. Está bien. No necesitas tener todas las respuestas ahora. Pero sí necesitas seguir buscando. Y la escuela, aunque imperfecta, es un lugar para eso: para probar, para fallar, para descubrir, por eso NO TE BAJES DEL TREN
Tú nunca debes ser un número en una estadística de deserción. Eres una historia que aún se está escribiendo. Así que NO TE BAJES DEL TREN, porque cada día que estudias, estás apostando por ti mismo. Y eso nuca sera “un desperdicio de dinero o tiempo”, es la mejor inversión que puedes hacer en tu vida.
ROSALIA ZEFERINO SALGADO
ASESORA EN COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA
E IMAGEN PÚBLICA