El exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, continuará prófugo de la justicia luego de que una juez federal le negó la suspensión definitiva contra nuevas órdenes de aprehensión en su contra.
Los mandamientos judiciales derivan de acusaciones por asociación delictuosa, peculado y lavado de dinero, presuntamente relacionados con un desvío de 3 mil 412 millones de pesos destinados a la construcción de siete cuarteles en Michoacán.
El pasado 18 de agosto, la juez Jovita Vargas Alarcón le había concedido a Aureoles una suspensión provisional, imponiéndole una garantía de 100 mil pesos. Sin embargo, el beneficio no aplicaba sobre todas las causas judiciales.
El 20 de agosto, Aureoles y uno de sus excolaboradores no acudieron a la audiencia de imputación en el Reclusorio Oriente, donde la FGR pretendía formular cargos. Aunque su defensa sí se presentó, el exmandatario no asistió.
La juez recordó que, de febrero a la fecha, el exgobernador ha solicitado tres amparos contra distintas órdenes de arresto, de los cuales solo uno estaba vigente, pero sin relación con la causa principal que motivó su detención.
En marzo pasado, cuatro excolaboradores de Aureoles fueron vinculados a proceso por su participación en un esquema irregular de arrendamiento y compra de inmuebles para instalar cuarteles en Apatzingán, Coalcomán, Huetamo, Jiquilpan, Lázaro Cárdenas, Uruapan y Zitácuaro.
Imagen: Cuartoscuro