Claudia Bolaños
El senador morenista Gerardo Fernández Noroña volvió a ser visto en un viaje por Europa, ahora en la ciudad de Roma, donde fue captado de compras en un lujoso centro comercial.
El empresario Roberto Quijano difundió en sus redes sociales un video y un mensaje en el que asegura haber encarado al legislador por su viaje y por su postura de respaldo al presidente venezolano Nicolás Maduro.
De acuerdo con el propio empresario, el encuentro ocurrió a la salida del exclusivo centro comercial Rinascente, donde, según su versión, el senador se encontraba de compras acompañado de su pareja. En el video se observa a Noroña caminando por la zona comercial, mientras es cuestionado sobre su estancia en ese país, a lo que responde: “¿Qué crees, que solo tú puedes estar en Roma?”.
Quijano afirmó en su publicación que durante el intercambio el senador intentó quitarle el celular, mientras que la mujer que lo acompañaba también habría tratado de arrebatárselo, al tiempo que le gritaba “claro, claro, idiota”, en referencia a que el legislador también puede viajar al continente europeo.
En el mismo video, al ser cuestionado por su defensa del presidente venezolano, Fernández Noroña respondió que “claro que pido su liberación”, reafirmando su postura política respecto a Nicolás Maduro., detenido por el gobierno de Estados Unidos.
Este episodio se suma a otras polémicas recientes relacionadas con los viajes del senador. En marzo pasado, Fernández Noroña reconoció haber viajado en primera clase a Francia, con un costo aproximado de 175 mil pesos, aunque posteriormente aseguró que devolvió 66 mil pesos del gasto. Durante la pasada Navidad también se encontraba fuera del país, en Goma, y tras la difusión de una fotografía en un restaurante de lujo, acusó a la oposición de actuar con mezquindad e hipocresía, señalando que prefería no compartir imágenes de museos o lugares turísticos para no “darle alas a los alacranes”.
La difusión de este nuevo video reavivó las críticas en redes sociales hacia el senador, particularmente por el contraste entre sus discursos políticos y sus constantes viajes al extranjero, así como por los lugares de alto costo que frecuenta durante sus estancias en Europa.