La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer, a través de Batyr Bardyklychev, su representante en Turquía, que existe un grave riesgo de enfermedades infecciosas transmitidas por el agua, dado el daño que presenta la infraestructura básica en esta región, incluyendo la encargada del sistema de agua y saneamiento.
Las necesidades siguen aumentando en la zona, estos países requieren de apoyo y asistencia humanitaria, indicó Hans Kluge, Director de la OMS en Europa.
Aunque se siguen reportando rescates de personas tras los terremotos que afectaron a Turquía y Siria el pasado 6 de febrero, las labores de rescate están por terminar para comenzar con la tarea de remover escombros.