Por Redacción
La pandemia de COVID-19 es la peor crisis global desde la Segunda Guerra Mundial, estimó ayer el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.
Al ser consultado por periodistas por qué consideraba que esta es "la peor crisis mundial desde que la ONU fue fundada", hace 75 años, Guterres respondió: "Se trata de una combinación, (porque es) una enfermedad que es una amenaza para todos en el mundo (y que ) tiene un impacto económico que traerá una recesión sin precedentes".
"La combinación de esos dos factores y el riesgo de que contribuya a una creciente inestabilidad, una creciente violencia y un creciente conflicto son las cosas que nos hacen creer que esta es, de hecho, la más retadora de las crisis que hemos enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial", explicó.
Para Guterres, "la humanidad está en juego", pero la comunidad internacional aún está lejos de la solidaridad necesaria para enfrentar la situación.
"Estamos lejos de tener un paquete global para ayudar a los países en desarrollo a crear condiciones, tanto para eliminar la enfermedad como para responder a las dramáticas consecuencias para sus poblaciones, en términos de pérdidas de empleos, pequeñas compañías en riesgo de desaparecer y personas que viven de la economía informal y ahora no pueden sobrevivir", detalló.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente anunció que el mundo está entrando en una recesión que puede ser “tan terrible” como la del 2008. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se perderán de cinco a 25 millones de empleos, con más de tres mil millones en pérdidas de ingresos laborales.
La ONU creó ayer un nuevo fondo destinado a los países en desarrollo, tras hacer un llamado la semana pasada a donaciones para los países pobres y en conflicto.
La pandemia de coronavirus se ha cobrado más de 42,000 vidas en todo el mundo, ha infectado a más de 857,000 personas y ha dejado ya más fallecidos en Estados Unidos que en China, según el más reciente balance de la Universidad Johns Hopkings, mientras los gobiernos reforzaban el confinamiento a marchas forzadas.
Tres cuartas partes de los decesos se han producido en Europa, una estadística que lidera Italia, con 11,000 fallecidos, España con 8,200 y Francia con más de 3,500, cifra similar a la de Estados Unidos y umbral al que se acerca Irán.
Desde el comienzo de la pandemia, según un recuento de la agencia francesa AFP, se declararon oficialmente 857,487 casos en todo el mundo, más de la mitad de ellos en Europa (440,928).