La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha condenado enfáticamente el reciente bombardeo israelí en Cisjordania, calificándolo como ilegal y pidiendo una investigación independiente.
Volker Türk, jefe de Derechos Humanos, expresó su profunda preocupación por el continuo deterioro de la situación en la región, que ha cobrado la vida de numerosos civiles.
El bombardeo ha sido descrito como un método de guerra que utiliza la inanición de civiles, lo cual es inaceptable y va en contra de las obligaciones de Israel bajo el derecho internacional.
La ONU ha instado a Israel a poner fin a los asesinatos y violaciones de derechos humanos en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental.
Dentro de las consecuencias del bombardeo esta la enorme pérdida de vidas civiles, incluyendo mujeres y niño, mostrando el deterioro de la situación humanitaria y la violación de derechos humanos.
La ONU ha pedido una investigación independiente y ha instado a los Estados a tomar medidas para abordar la situación y proteger a los civiles.
La comunidad internacional debe unirse para exigir una solución pacífica y justa para el conflicto.