Una peligrosa ola de frío se extiende por las Rocosas, las Grandes Llanuras y el centro-norte de Estados Unidos, generando condiciones extremas. Con una sensación térmica de -34.4 grados Celsius en diversas áreas, más de 85 mil hogares y negocios se encontraban sin electricidad en Oregon. Los apagones, que comenzaron el sábado, persisten, y las autoridades advierten que la amenaza de lluvia gélida podría retrasar la restauración del servicio.
La situación llevó al cierre de escuelas en grandes ciudades como Portland, Chicago, Denver, Dallas, Fort Worth, Nueva Inglaterra y Washington. Además, las dependencias federales en la capital también han suspendido actividades. Las tormentas y las bajas temperaturas impactan desde vuelos hasta juegos de la NFL y los caucus republicanos en Iowa, y han causado varias muertes en todo el país.
En la zona de Portland, al menos cuatro personas perdieron la vida, incluyendo dos por posible hipotermia. Otro trágico incidente involucró la caída de un árbol sobre una casa rodante, resultando en un incendio fatal. En Wisconsin, se investigan las muertes de tres personas sin hogar en Milwaukee, probablemente por hipotermia.
Las previsiones indican que las condiciones meteorológicas adversas continuarán, con alertas por tormenta invernal en varios estados del sureste. Se esperan más nevadas en la costa este y se han emitido alertas desde esa región hasta Nueva Inglaterra. Además, la costa del Pacífico y el noroeste enfrentan advertencias de tormentas de hielo y acumulación significativa de nieve.
Aunque se anticipa una moderación en las temperaturas a mediados de semana, una nueva ola de frío se espera hacia el final de la semana, afectando áreas del sur y sureste del país. La ola de frío ha generado caos en los sistemas de transporte, con miles de vuelos cancelados y demoras significativas. La situación se mantiene en constante monitoreo, mientras las comunidades enfrentan el desafío de mantenerse a salvo en estas condiciones climáticas extremas.
Foto por AFP