La madrugada del viernes 24 de octubre arrancó la “Operación Caudal”, un despliegue sin precedentes contra el tráfico ilegal de agua en México. El operativo se mantiene activo en 48 de los 125 municipios del Estado de México y ha sido considerado el primer gran golpe coordinado contra el llamado “huachicol de agua”.
Como resultado de las acciones, la Fiscalía estatal reportó el aseguramiento de más de 160 puntos vinculados con la extracción, acaparamiento y distribución clandestina del recurso hídrico. Además, se confiscaron 250 unidades de transporte, entre pipas y tráileres, presuntamente utilizadas para el traslado ilegal de agua potable.
La operación fue ejecutada en conjunto por la Fiscalía del Estado de México, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, las secretarías de la Defensa Nacional y Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad estatal, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión de Agua del Estado de México. El objetivo principal fue desmantelar redes de comercialización ilícita que operaban en diversas zonas de la entidad.
Las autoridades identificaron que algunas de estas actividades eran coordinadas por agrupaciones sociales que se autodenominan sindicatos, y que estarían involucradas en el negocio ilegal del agua. Este fenómeno se suma a otras modalidades de sustracción clandestina de recursos, como el huachicol de hidrocarburos, gas LP y evasión fiscal.