El 3 de mayo se conmemora el Día de la Santa Cruz, una festividad de origen cristiano que con el paso del tiempo se convirtió en una tradición profundamente arraigada en México y estrechamente vinculada con los albañiles, quienes celebran esta fecha como símbolo de protección en su trabajo.
La celebración tiene sus raíces en el siglo IV, cuando según la tradición católica Santa Elena encontró en Jerusalén la cruz en la que fue crucificado Jesucristo. A partir de este hecho surgió la conmemoración religiosa que posteriormente fue llevada a América durante la colonización española, donde se fusionó con prácticas prehispánicas relacionadas con la petición de lluvias y buenas cosechas.
En México, esta fecha también es conocida como el Día del Albañil debido a que la cruz fue adoptada como un símbolo de resguardo en las construcciones. Por ello, es común que los trabajadores coloquen una cruz adornada en lo alto de las obras y realicen convivios como parte de la celebración.
Actualmente, la festividad conserva un doble significado al combinar la devoción religiosa con el reconocimiento al trabajo de los albañiles, lo que la convierte en una de las tradiciones más representativas de la cultura popular mexicana.