La Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), suspendió totalmente un hospital ubicado en Acapulco, Guerrero, tras detectar graves irregularidades en el manejo y control de medicamentos.
La intervención se originó a partir de un alertamiento sobre el posible desvío de fármacos controlados hacia Estados Unidos. Durante la visita de verificación sanitaria, las autoridades encontraron medicamentos sin registro en México, de procedencia extranjera, caducos, presuntamente contaminados y de uso exclusivo del sector salud, además de productos a granel sin documentación que acreditara su legal tenencia.
El operativo reveló la ausencia de controles adecuados para garantizar la custodia de los medicamentos, así como la falta de recetas especiales para la prescripción de estupefacientes, lo que representa un incumplimiento de las disposiciones sanitarias vigentes.
Como medida de protección a la salud pública, se determinó la suspensión total del hospital y el aseguramiento de medicamentos controlados y no controlados, además de equipo hospitalario e inmuebles. La acción, realizada en apego a compromisos internacionales de México en materia de control de estupefacientes, representa una afectación económica aproximada de 100 millones de pesos.
Semar y Cofepris señalaron que estas acciones refuerzan la vigilancia sanitaria y buscan prevenir el desvío y uso indebido de medicamentos, reduciendo riesgos para la población al impedir la utilización de productos caducos o sin registro sanitario.