La diputada local del PAN, Liz Salgado, señaló que los albergues de animales en la Ciudad de México operan sin un registro claro ni mecanismos de vigilancia efectivos, lo que genera riesgos tanto para los animales como para las personas que colaboran en ellos. El llamado surge después del conflicto ocurrido en el Albergue Franciscano, en la alcaldía Cuajimalpa, que evidenció la falta de regulación en este tipo de espacios.
De acuerdo con la legisladora, México ocupa uno de los primeros lugares en abandono de animales en América Latina. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estima que cerca de 30 millones de perros y gatos viven en situación de calle, de los cuales el 70 por ciento fueron abandonados. En la capital, muchos albergues funcionan de manera informal, a través de redes sociales, solicitando donaciones sin que exista constancia sobre el manejo de recursos, medicamentos o materiales.
Salgado subrayó que la ausencia de un padrón oficial de refugios complica la supervisión y abre la puerta a irregularidades. Además, insistió en que el gobierno de la Ciudad de México debe garantizar que los albergues cumplan con estándares mínimos de bienestar animal y transparencia en el uso de apoyos económicos o donativos.
La diputada también destacó que el caso de Cuajimalpa refleja la necesidad de aplicar la normativa vigente antes de plantear nuevas leyes. Según dijo, la prioridad debe ser asegurar que los refugios existentes operen bajo reglas claras y con supervisión constante, para evitar abusos y garantizar condiciones dignas para los animales.
Organizaciones de protección animal han respaldado la propuesta, al considerar que la falta de regulación ha permitido que algunos albergues funcionen sin protocolos adecuados de salud, higiene y seguridad. La exigencia es que las autoridades locales implementen inspecciones periódicas y un registro público que dé certeza sobre la operación de estos espacios.