Durante una homilía impartida por el papa Francisco en el estadio “Papp László” de Budapest, el pontífice hizo un llamado a los adolescentes para atesorar y cultivar el silencio, pero sentenció que no para quedarse pegado al celular y a las redes sociales, sino a la vida, pues ésta en real y no sucede en las pantallas.
Este evento los realizó en su segunda jornada del viaje a Hungría, donde le dijo a más de 12 mil 500 jóvenes que no tengan miedo de ir contra corriente, de encontrar cada día un tiempo de silencio para hacer un alto y rezar.
“Hoy todo les dice que tienen que ser rápidos, eficientes, prácticamente perfectos, ¡como si fueran máquinas! Pero luego nos damos cuenta de que a menudo nos quedamos sin gasolina y no sabemos qué hacer. Es muy bueno poder detenerse para volver a llenar el tanque, para recargar baterías. Pero cuidado: no para sumergirse en las propias melancolías ni para estar rumiando nuestras tristezas”, aconsejó el papa.
Finalmente, el papa escuchó varios testimonios de jóvenes y les preguntó: “Tienes un talento? Seguramente lo tienes. No lo dejes de lado pensando que todo lo que necesitas para ser feliz es lo mínimo: un título, un trabajo para ganar dinero, un poco de diversión. No, pon en juego lo que tienes. ¿Tienes una cualidad particular? Invierte en ella, ¡sin miedo!!