A pocas horas de que expire el último acuerdo de control nuclear entre Estados Unidos y Rusia, el Papa León XIV lanzó un llamado urgente para evitar una nueva carrera armamentística que ponga en riesgo la paz mundial. El tratado New START, firmado en 2010, dejará de estar vigente el jueves 5 de febrero de 2026, lo que elimina las restricciones en el despliegue de armas estratégicas de las dos principales potencias atómicas.
El pontífice destacó que este acuerdo representó un avance significativo en la contención de la proliferación nuclear y en la construcción de confianza mutua. Por ello, instó a que se realicen todos los esfuerzos posibles para renovar el pacto o establecer un mecanismo que garantice su continuidad.
Durante su audiencia general en el Aula Pablo VI, León XIV subrayó que la situación actual exige sustituir la lógica del miedo y la desconfianza por una ética compartida que oriente las decisiones hacia el bien común. Señaló que la paz debe ser considerada un patrimonio colectivo que requiere protección constante.
El Papa insistió en que abandonar este instrumento sin un seguimiento eficaz abriría la puerta a una escalada armamentística con consecuencias graves para la estabilidad internacional.