Por varios meses he realizado un ejercicio personal en aras de tratar de aportar algo para que algún día este sea un país que crezca a tasas suficientes y sostenidas por un largo tiempo, para dar ese gran salto y dejar de hacernos preguntas tontas como: ¿Y si sí?
Ese ejercicio consiste en hacer cada que puedo a analistas y expertos en economía, e incluso uno que otro empresario, una pregunta sencilla pero que significa mucho, la pregunta es: ¿Qué necesita México para crecer de forma suficiente y sostenida por décadas?
Todos esos analistas, especialistas, empresarios y demás, me han dado diversas fórmulas, pero todos ellos coinciden en tres cosas.
Para crecer, me han dicho, se necesitan estos tres factores: 1) inversión, 2) inversión y 3) inversión. Con esos tres elementos, cuando lleguen, México tendrá una era de crecimiento como la que muchas generaciones han esperado.
Suena fácil, sencillo, pero entonces la cosa se empieza a complicar porque la siguiente pregunta es lógica e inmediata: ¿Por qué no hay inversión en México?, o mejor dicho, ¿Por qué no hay inversión suficiente?
Cada que pueden, por décadas, cada uno de los que han estado sentados en la silla del águila han presumido muy orondos los niveles de inversión de este país, muchos de ellos no caben en si gritando a los cuatro vientos que hay niveles récord de inversión en su administración, lo cuál es cierto, ¿entonces?
Lo que no nos dicen, como es el caso actual, es que mucha de esa inversión no es nueva, sino más bien reinversión de las empresas que llevan décadas en este país y que no se van por diversas causas, claro todo tiene que ver también con sus utilidades.
México es un país atractivo para la inversión, ni duda cabe. Pero hasta cierto punto, porque no se puede negar que las inversiones son insuficientes, por cada dólar que llega a México hacen falta muchos, pero muchos más.
Las causas por las que no llegan las inversiones suficientes a México son múltiples, sería ocioso ponerse a señalarlas
Es mejor decir que México tiene enemigos muy fuertes que luchan un día sí y el otro también para que la inversión necesaria para impulsar al país de una vez por todas a las grandes ligas, no llegue.
Esos enemigos boicotean a México casi a diario, dicen quererlo pero en los hechos no se quieren ni ellos mismos.
Esos enemigos son millones y millones de.....mexicanos. No hacen nada por tener un mejor país, todo lo permiten a quien gobierna, y lo facilitan, siempre y cuando haya de por medio y en su momento una torta y un refresco, y hoy una limosna traducida en pensión.
Esos mexicanos enemigos de México se juntan con factores como la inseguridad, o los "jueces del acordeón", para generar las condiciones perfectas para no crecer, o crecer con mediocridad. Y todo indica que así será por un tiempo indeterminado.