Las icónicas avenidas de la Ciudad de México han comenzado a llenarse de color y tradición con la llegada de majestuosas figuras de catrinas, xoloitzcuintles, calaveras y flores de cempasúchil a lo largo de Paseo de la Reforma. Estas instalaciones monumentales forman parte de los preparativos para la festividad del Día de Muertos y han empezado a captar la atención de cientos de peatones y turistas que transitan por la zona.
La exhibición forma parte de la intervención urbana denominada El Camino, un evento impulsado por las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México cuyo inicio formal está programado para el próximo 23 de octubre. Entre los atractivos más destacados se encuentra una imponente catrina instalada en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, así como la figura de un místico perro azteca de gran escala posicionado en la Glorieta de la Diana Cazadora.
El recorrido decorativo se extiende a través de la arteria vial con reproducciones en formato gigante de flores tradicionales, un enorme cráneo colocado en las cercanías del cruce con la calle Lieja y una peculiar pareja de novios en versión esquelética. Además de las gestiones gubernamentales, inmuebles privados de la zona se han sumado a la ambientación festiva, destacando la fachada del número 465 de Paseo de la Reforma, la cual exhibe un vistoso marco floral acompañado por personajes cadavéricos.