Ciudad de México.- Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y miembros de la Asamblea Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (ANUEE) realizaron este lunes una movilización hacia el Zócalo de la Ciudad de México para solicitar una audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum y plantear sus demandas relacionadas con empleo, derechos laborales y justicia social.
La manifestación se llevó a cabo a casi 17 años de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro. Los participantes exigieron la definición de mecanismos que permitan la reincorporación laboral de extrabajadores en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), además del respeto a los derechos de trabajadores jubilados y pensionados.
El contingente partió desde la sede nacional del SME, ubicada en la colonia Tabacalera, y avanzó por algunas de las principales vialidades de la capital. El recorrido incluyó Paseo de la Reforma, Avenida de los Insurgentes, Avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle 5 de Mayo, hasta llegar al primer cuadro de la ciudad.
La movilización provocó importantes afectaciones a la circulación vehicular desde las primeras horas del día, especialmente en las zonas de Reforma e Insurgentes, donde se registraron congestionamientos y retrasos para miles de automovilistas y usuarios del transporte público.
Debido al paso de los manifestantes, el servicio del Metrobús presentó modificaciones en su operación. Las líneas 1, 3, 4 y 7 funcionaron de manera parcial mediante circuitos provisionales, lo que impactó el traslado de usuarios que se dirigían hacia el centro de la capital.
Ante las complicaciones viales, autoridades recomendaron utilizar rutas alternas como Circuito Interior y Eje 1 Norte para evitar los puntos afectados por la marcha y reducir los tiempos de traslado.
La protesta da continuidad a las demandas impulsadas por el SME en semanas recientes. El pasado 30 de septiembre, integrantes de la organización encabezaron otra movilización en Paseo de la Reforma, inicialmente relacionada con un evento celebrado en un hotel de la Ciudad de México. Posteriormente, el grupo se trasladó a la Calzada de los Presidentes, en el Complejo Cultural Los Pinos.
Aquella manifestación cobró relevancia luego de que algunos participantes derribaran una estatua del expresidente Felipe Calderón. Tras el incidente, los manifestantes advirtieron que volverían a retirarla si fuera reinstalada en el sitio, mientras que las esculturas de otros exmandatarios no registraron daños.